La frase "ley de la atracción" ha sido utilizada por muchos escritores esotéricos, aunque la definición actual ha cambiado de gran manera. La mayoría de los autores asocian a la ley de la atracción con la frase "lo semejante atrae a lo semejante", usualmente aplicado al estado mental del ser humano: Esto significa que los pensamientos que una persona posee (sean estos conscientes o inconscientes), las emociones, las creencias y las acciones atraen consecuencias que corresponden a experiencias positivas o negativas. A este proceso se le describe como "vibraciones armoniosas de la ley de la atracción", o "tú obtienes las cosas que piensas; Tus pensamientos determinan tu experiencia".